Banco de semen.

Las tasas de infertilidad aumentan y cada vez son más las parejas o mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción asistida. Para algunos de ellos como la inseminación artificial y la fecundación in vitro, es necesario, a veces, acudir a un banco de esperma. ¿Te has preguntado cómo es este lugar?

Un banco de esperma, también conocido como cyrobank, es una instalación que recoge, congela y almacena el esperma humano. Muchos hombres donan su esperma para ser utilizado por parejas que buscan concebir mediante una inseminación artificial o fecundación in vitro, o es proporcionado por los hombres que quieren preservar su propio esperma para su uso futuro.

Requisitos para ser donante de semen:
• Una edad mínima de 18 años y máxima de 50 años. Por ley se establece este tope, aunque en realidad los donantes que se suelen seleccionar son más jóvenes; “raramente se admiten mayores de 35 años» en la práctica, la media de edad del donante habitual es de 23-25 años.
• Tener buena salud tanto física como psicológica, y plena capacidad de obrar.
• Que ni el donante ni sus familiares directos padezcan desórdenes genéticos conocidos ni otras enfermedades hereditarias. Para comprobarlo se lleva a cabo un análisis cromosómico o cariotipo.
• Enfermedades hereditarias como diabetes o hemofilias directamente descartan la donación de gametos. Y a nivel psicológico se descartan desórdenes que tienen un componente hereditario como el TDAH, el síndrome bipolar o la incidencia repetida de trastornos psicológicos en la familia.
• No dar positivo en las pruebas de hepatitis vírica, sífilis, herpes, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), citomegalovirus, gonorrea o clamidia. Mediante cultivos de sangre, semen y orina se evalúa que no se padezcan infecciones bacterianas. Además, la Ley de Reproducción Asistida especifica que el semen del donante no puede ser usado hasta haber pasado dos análisis de VIH negativos.
• Poseer un semen de alta calidad, lo que se valora mediante un análisis de esperma o seminograma; y que soporte bien el proceso de criopreservación (congelado y descongelado). En este punto el embriólogo del FIV destaca que “la congelación de semen se ha ido mejorando mediante nuevos medios crioprotectores que permiten una mayor supervivencia de espermatozoides a las bajas temperaturas en las que se conservan”.
Anonimato del donante.

El donante es elegido por la clínica, no por los padres. En ningún caso, salvo orden judicial por circunstancias muy concretas, se facilita a los padres la identidad del donante.
Asimismo, el donante tampoco conocerá ni a los padres ni al hijo que éstos hayan podido tener.

Después del procedimiento.

La muestra se congelará (se criopreservará) y se mantendrá en cuarentena durante al menos seis meses. Luego se realizará otra prueba para detectar enfermedades infecciosas, como el VIH.

Si todos los resultados de las pruebas son negativos, la muestra congelada se descongelará y se volverá a evaluar la cantidad, la calidad y el movimiento de los espermatozoides. Las muestras de esperma de algunos hombres son más susceptibles que otras a sufrir daños durante el proceso de congelamiento. El daño causado por el proceso de congelamiento también puede variar entre distintas muestras de un mismo donante.

Si tu esperma cumple los estándares de calidad, te seleccionarán como donante. Ten en cuenta que la mayoría de los bancos de esperma limitan el número de niños que se pueden concebir con tu esperma. Sin embargo, las pautas y los límites específicos varían.

Si los resultados dan positivo para alguna enfermedad, recibirás una notificación y te derivarán para que recibas tratamiento y asesoramiento.

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