¿Qué debo hacer antes de quedar embarazada?

Puedes hacer mucho para prepararte para el embarazo y asegurarte de que tú —y tu futuro bebé— estén lo más sanos posible. Consultar con tu médico o con la clínica dr J Parada, para conocer los cuidados previos al embarazo es el primer gran paso.

Los cuidados previos al embarazo (también denominados “cuidados previos a la concepción”) pueden detectar aspectos que podrían afectar el embarazo para que el médico y tú puedan tomar las medidas necesarias para evitar los posibles problemas. La enfermera o el médico hablarán contigo sobre tu salud física y mental y te indicarán los exámenes o pruebas de detección que puedan ser necesarios para asegurar que tengas un embarazo saludable. También pueden darte consejos sobre cómo lograr un embarazo.

El médico hablará contigo acerca de lo siguiente:

  • Tu historia clínica y antecedentes médicos familiares
  • Problemas de salud actuales
  • Alimentación, vitaminas y estilo de vida
  • Inocuidad de cualquier medicamento o suplemento que estés tomando
  • Antecedentes de embarazo
  • Seguridad en tu casa y trabajo
  • Cuestiones de salud mental

El médico probablemente te indique que veas a un odontólogo para un chequeo. Si tienes enfermedad de las encías, recibir tratamiento antes del embarazo podría evitarles problemas de salud a ti y al futuro bebé.

Las consultas previas al embarazo con un excelente momento para hacer preguntas, de manera que prepárate para preguntar sobre cualquier tema que tengas en mente.

¿Que infecciones se transmiten a través del sexo sin protección?

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se pueden contagiar a través de cualquier contacto sexual sin protección (sexo vaginal, oral o anal). También pueden transmitirse al entrar en contacto con sangre infectada, al compartir jeringuillas, por ejemplo. Algunas ITS también pueden transmitirse por contacto de piel a piel. 
ITS Virales 
Algunas ITS son causadas por virus. Estas infecciones no se pueden curar, pero se pueden controlar de forma eficaz. Las ITS virales más peligrosas son, el virus de la inmuno deficiencia humana (VIH), la hepatitis B y la hepatitis C. 
Otros virus son menos peligrosos. Entre ellos se encuentran el citomegalovirus, el herpes y el virus del papiloma humano. Sin embargo, pueden provocar diversas complicaciones si permanecen en el cuerpo durante mucho tiempo. 
Las verrugas genitales son pequeños crecimientos, protuberancias o cambios en la piel. Pueden aparecer en la zona genital o anal, o a su alrededor. Son provocadas por el virus del papiloma humano (VPH), la segunda ITS más fuerte. 
El herpes genital es una enfermedad común causada por el virus del herpes simple, que es el mismo virus que causa el herpes labial. 
ITS BACTERIANAS 
Las ITS causadas por bacterias (clamidia, gonorrea y sifilis) se pueden tratar con una terapia antimicrobiana rápida y a largo plazo.
La clamidia es la enfermedad de transmisión sexual más común a escala mundial, y muy a menudo las personas ni experimentan ningún síntoma, de modo que no son conscientes de que están infectadas.
La gonorrea es otra ITS bacteriana común. Alrededor del 50% de las mujeres y el 10% de los hombres no experimentan ningún síntoma y no saben que están infectados.
La sífilis también es una infección bacteriana. En las primeras etapas causa una llaga indolora pero altamente infecciosa en los genitales y alrededor de la boca.
ITS parasitaria
Estas infecciones (tricomoniasis, sarna, ladillas) son las que menos daño causan al cuerpo, si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente. 
Algunas bacterias y hongos (cándida, gardnerella, streptococcus, staphylococcus, escherichia) normalmente no son patógenos, pero pueden causar problemas si la respuesta inmunológica local es deficiente. 
Si no se diagnostican y tratan a tiempo, las ITS pueden ser perjudiciales para la salud en general y para la fertilidad en particular. 

¿Que son los condilomas?

¿Alguna vez habías escuchado hablar de los condilomas?

Los condilomas son un tipo de verrugas de causa vírica que aparecen en piel y mucosas, producidas por la infección de un virus llamado Virus del Papiloma Humano (HPV).

Frecuentemente este virus provoca lesiones fácilmente visibles en forma de elementos verrugosos, rosados y blandos aislados pero que pueden confluir formando masas de superficie irregular y que van adquiriendo consistencia y color más oscuro. Pueden aparecer en cualquier parte de la región anogenital.

¿Cuáles son las causas?

La manifestación más conocida de la infección por VPH son las verrugas genitales o condilomas, aunque la mayoría de las infecciones son subclínicas o latentes (el paciente no tiene lesiones visibles y por lo tanto no sabe que está infectado y que puede infectar). El periodo de incubación varía mucho, lo habitual es de 3 a 6 meses, aunque puede ir de pocas semanas a más de un año, por lo que saber desde cuando está infectado el paciente o quién lo ha infectado es muy difícil.  Se estima que un 75% de la población sexualmente activa ha tenido o tendrá infección por el VPH, un 15% presenta infección activa y solo un 1% condilomas. 

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico suele ser clínico, por genitoscopia o por biopsia. Las pruebas específicas para determinar el VPH (PCR) por lo general no están indicadas en el abordaje de las verrugas genitales.
Las personas pueden sufrir:
Síntomas comunes: verruga, comezón vaginal, picazón, picazón alrededor del ano o sensación de ardor en la piel
¿Cómo se puede prevenir?

Al ser una infección que se transmite por el contacto sexual (no es necesaria la penetración) el preservativo protege, pero no es ni mucho menos 100% efectivo, ya sea porque no cubre todas las superficies o por el contacto genital que hay previo a la colocación del preservativo (durante el juego amoroso).

Otra forma de prevenir la infección es la vacunación contra el virus del papiloma humano (vacuna cuatrivalente). que ya está establecida en nuestro medio para las niñas de más de 12 años (sobretodo antes de iniciar la actividad sexual) y que pronto también se aceptará para los niños.

¿Que es la anexitis?

Cuando las bacterias patógenas, virus u hongos entran en la vagina, pueden provocar una inflamación de los órganos pélvicos. Esto puede afectar a los ovarios y las trompas uterinas, a los uréteres y riñones, y a los intestinos.

La inflamación de los ovarios o las trompas se llama anexitis. La anexitis puede resultar en la obstrucción de las trompas uterinas y, en consecuencia, generar problemas de fertilidad. Con la anexitis, las mujeres experimentan un dolor sordo en la parte baja del abdomen, que baja por el sacro, la zona lumbar y el recto. Otro síntoma tipico es una secreción inusual de olor desagradable.

Si presentas estos síntomas, debes someterte a un examen ginecológico y a un frotis vaginal para estudiar la Flora y las infecciones de transmisión sexual. La pareja también debería recibir un tratamiento simultáneo.

Para evitar que la flora patógena entre en tu cuerpo, usa preservativos cuando tengas relaciones sexuales.

¿Son peligrosos los fibromas?

El útero está compuesto principalmente por músculos lisos, y los fibromas uterinos son los crecimientos benignos más comunes de tejido muscular. Pueden estar presentes dentro de las paredes del útero, en la superficie o en la propia cavidad. Para una mujer específica, los fibromas uterinos pueden ser singulares o múltiples.

Los fibromas varían en tamaño. Pueden ser de unos pocos milímetros de diámetro o tan grandes como la cabeza de un bebé. Los fibromas se desarrollan y crecen en mujeres en edad reproductiva (30-40 años) debido a un desequilibrio de las hormonas sexuales estrógeno y progesterona.

Existen varios factores que aumentan el riesgo de fibromas en ciertos grupos de mujeres.

  • Genética.
  • Raza (en las mujeres negras, los fibromas aparecen más a menudo, a una edad más temprana y tienden a ser más grandes)
  • Menarquía precoz (primera menstruación a los 9 o 12 años de edad)
  • Infertilidad prolongada
  • Sindrome de ovario poliquistico
  • Diabetes
  • Sobrepeso
  • Deficiencia de vitamina D

Según varios estudios, entre el 20 y el 80% de las mujeres podrían ser diagnosticadas con fibromas a la edad de 50 años. Durante el embarazo, los fibromas se vuelven más grandes. Durante la menopausia se reducen, posiblemente a los bajos niveles de hormonas sexuales.

Los fibromas uterinos múltiples suelen estar asociados con una menstruación intensa y dolorosa, sangrado entre periodos, y presión en el recto y la vejiga. Muy a menudo los fibromas pueden no presentar síntomas y son diagnosticados por casualidad.

Si tuvieras fibromas uterinos, sería conveniente que hablaras de ello con nuestros especialistas. ¡Estamos a tu disposición para aclarar dudas y para ayudarte en cualquier proceso!

¿Los antibióticos pueden causar una infección por cándida?

La candidiasis (flujo vaginal blanco, espeso, grumoso y picor) puede ser uno de los efectos secundarios de la terapia con antibióticos.

Los antibióticos matan no solo a las bacterias patógenas, sino también a los microorganismos beneficiosos. Esto crea un entorno favorable para el crecimiento de los hongos que causan la candidiasis o infección por hongos.

Para prevenir la candidiasis durante o después de una terapia antibacteriana, muchos médicos recomiendan la toma de probióticos.

Dichos probioticos se encuentran en algunos alimentos (yogur, requesón, kéfir, crema agria) y en medicamentos específicos y aditivos biológicamente activos.

Los probioticos ayudan a equilibrar la Flora del cuerpo, incluso en la vagina, y a prevenir la reproducción de microflora patógena.

También tienen un efecto positivo en la digestión, producen vitaminas (vitamina k, ácido fólico, entre otros) equilibran el colesterol y estimulan el sistema inmunológico.

Los medicamentos con probioticos se pueden adquirir en las farmacias, pero debes consultar con tu médico antes de tomarlos. Tu médico establecerá la dosis adecuada y la duración del tratamiento. 

Métodos anticonceptivos de emergencia.

Si haz mantenido relaciones sexuales recientemente y dudas sobre si han sido seguras, puedes usar anticonceptivos de emergencia durante los primeros 3 a 5 días, sea cual sea la razón. 
Los anticonceptivos de emergencia son de dos tipos:

  • Píldoras
  • DIU 

Funcionan de manera diferente, asi que veamos qué hace cada uno de ellos para entender cómo pueden afectar a tu cuerpo. 
Píldoras anticonceptivas de emergenciaComúnmente conocidas como píldoras del día después, estos medicamentos actúan evitando o retrasando la ovulación. Por lo tanto, deben tomarse antes de que comience la ovulación. Así, el óvulo no aparece o se retrasa. El esperma espera en vano durante 5 días y, por lo tanto, no puede fecundar el óvulo.
Para ambos tipos de píldoras, es importante que se tomen lo antes posible después de haber tenido relaciones sexuales sin protección. 
Existen dos tipos de píldoras anticonceptivas de emergencia (AE): 

  • Acetato de Ulipristal. Es efectivo hasta 120 horas (5 dias) después de una relación sexual sin protección.
  • Levonorgestrel. Es efectivo hasta 72 horas (3 días) después de una relación sexual sin protección. 

Después de haber tomado estas píldoras, es posible que la próxima menstruación se retrase. No se debe mantener relaciones sexuales sin protección hasta la próxima menstruación (utiliza preservativos o no mantengas relaciones sexuales hasta que llegue tu próximo periodo).
Las píldoras que contienen acetato de Ulipristal son generalmente las más efectivas. 
Sin embargo, si necesitas anticonceptivos de emergencia porque olvidaste tomar tu píldora 《normal》, parece que el levonorgestrel puede ser más efectivo, especialmente si se toma dentro de los 3 días después de haber olvidado la píldora y tras el coito. 
La acción del Ulipristal puede verse debilitada por las píldoras anticonceptivas regulares que hayas tomado antes. 
Ambos tipos de píldoras para la anticoncepción de emergencia son seguras y no representan ningún riesgo para tu salud y fertilidad.
Sin embargo, si que pueden tener algunos efectos secundarios. Después de tomar la píldora, es posible que presentes náuseas, vómitos, manchado o cansancio. Estos síntomas son provocados por los cambios hormonales y normalmente desaparecen pronto por si solos.
Si vomitas en las dos horas después de tomar la píldora, es posible que no funcione. En este caso puedes tomar medicamentos contra las náuseas y luego tomar otra dosis de píldoras de emergencia (la misma o diferente).
Las píldoras combinadas causan náuseas y vómitos con más frecuencia que las que contienen solo un ingrediente activo. 
No se deben usar las píldoras de emergencia repetidamente como anticonceptivo habitual. Esto puede causar irregularidades menstruales y disminuir la eficacia. Si deseas comenzar a usar píldoras anticonceptivas, pregunta a tu médico cuáles son las que mejor se adaptan a tus necesidades. 
Dispositivo intrauterino de emergencia 
Un DIU de cobre es un pequeño dispositivo que cabe dentro del útero. Causa un cambio químico en el entorno que hace imposible que los espermatozoides alcancen y fecunden al óvulo. El DIU no puede interrumpir un embarazo que ya ha ocurrido. 
Es eficaz hasta 5 días después de una relación sexual sin protección y es el método anticonceptivo de emergencia más eficaz (casi el 100%). La ventaja adicional es que puedes dejar el DIU en el útero y usarlo como anticonceptivo habitual durante 5 años o más. 
En general, los DIU son seguros para la salud. En cuanto a los efectos secundarios, un DIU puede causar algunos cólicos y aumentar el sangrado menstrual. 
Para que te coloquen un DIU en el útero, necesitas acudir a un especialista médico. Las mujeres con ciertas enfermedades no pueden usar los DIU por razones médicas. Esto se aplica tanto a los anticonceptivos convencionales como a los de emergencia. Consúltalo con tu médico para saber si puedes utilizar el DIU. 
En conclusión… 
Tanto las píldoras como los DIU son métodos seguros y eficaces de anticoncepción de emergencia. Ten en cuenta que ninguno de ellos protege contra una ETS. Si hubo riesgo de contraer una durante el coito si  protección, puede que sea conveniente que te realices unas pruebas. 

Flujo vaginal acuoso, ¿es normal?

La secreción vaginal acuosa suele ser un líquido claro o translúcido. Las glándulas dentro de la vagina y el cuello uterino producen flujo vaginal para eliminar las células muertas y las bacterias. Un flujo normal y saludable protege las vías urinarias y vaginales de infecciones y lubrica la vagina.
Causas principales del flujo acuoso.
El flujo vaginal acuso a menudo se observa durante:

  • La ovulación
  • El ejercicio
  • La excitación sexual. 

Cuando estas excitada sexualmente, la sangre fluye a la vagina y desencadena la liberación de fluidos lubricantes. También puedes notar un aumento de flujo después de las relaciones sexuales. 
¿El flujo acuoso y transparente es una señal de embarazo? 
El flujo acuoso y transparente aumenta durante el embarazo, pero no es necesariamente una señal de que estas embarazada. Si crees que puedes estar embarazada, habla con tu médico o hazte una prueba de embarazo para estar segura. 
Flujo acuoso con olor o marrón, ¿deberías buscar ayuda médica? 
Estas son algunas otras formas de flujo y sus posibles causas: 

  • El flujo marrón es normal hacia el final de tu periodo, ya que tu vagina limpia la sangre. 
  • El manchado o flujo marrón puede ocurrir alrededor de la ovulación o al principio del embarazo. Si estas embarazada, es posible que experimentes algunas manchas de sangre en el momento en que deberías haber tenido tu periodo menstrual. 
  • El flujo verde o amarillo puede ser un signo de infección, especialmente si es espero y grumoso y está acompañado de mal olor. 

Si el flujo esta acompañado de picor, ardor, dolor, cualquier forma de molestia, o un sarpullido, debes consultar a tu médico para descartar cualquier de las siguientes infecciones:

  • vaginosis bacteriana
  • cándida
  • tricomoniasis
  • clamidia
  • gonorrea
  • herpes genital.

Flujo vaginal acuoso: el momento es importante.
El flujo vaginal puede cambiar en consistencia, color, cantidad y olor. Estos cambios dependen del ciclo menstrual, flujo, actividad sexual, anticonceptivos y otros medicamentos, y también de cualquier enfermedad previa. La pubertad, el embarazo y la menopausia también tienen un rol fundamental. 
Flujo acuoso después de la ovulación 
La ovulación suele tener lugar entre los días 11 y 21 de tu ciclo menstrual. Es posible que notes más flujo cuando estás ovulando. Este flujo tiende a ser transparente y elástico, como la clara de huevo. Justo antes de que te venga el periodo, la secreción puede volverse blanca y turbia. 
Flujo acuoso después del periodo
Después del periodo menstrual, el flujo vaginal tiende a tener un aspecto un poco amarronado. Como se ha mencionado anteriormente, esto se debe a la expulsión de cualquier resto de sangre vieja en la vagina. Una vez que sale del cuerpo, puedes pasar hasta 4 días sin flujo.
Flujo acuoso durante el embarazo
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta muchos cambios hormonales. Como resultado, es posible que notes un cambio en el flujo, incluso dos semanas después de la concepción. En la etapa avanzada del embarazo, cuando la cabeza del bebé presiona el cuello del útero, es posible que notes más flujo y posiblemente observes restos de mucosidad con un poco de sangre. 
Esta es una señal temprana de parto y debes notificárselo a tu médico. el flujo normal, o leucorrea, es poco espeso y transparente, tiene la consistencia de la clara de huevo, un olor suave y no se absorbe en un protegeslip.
Flujo acusoso transparente y cólicos. 
Habla con tu médico si experimentas algunos de estos tipos inusuales de flujo, particularmente si están acompañados de cólicos, y especialmente durante el embarazo:

  • De color amarillo, gris o verde. 
  • Olor intenso y desagradable
  • Enrojecimiento, dolor, picor o inflamación en la zona vaginal.

Los cólicos y el flujo anormal pueden ser síntomas de infección o de una patología, lo que puede provocar un parto prematuro y otras complicaciones si estas embarazada. Ponte en contacto con tu médico si notas algunos de estos síntomas. 
El flujo vaginal acuoso no es motivo de preocupación en la mayoría de los casos. La secreción vaginal cambia naturalmente en las diferentes etapas de la vida: pubertad, embarazo y menopausia. Permanece atenta a cualquier olor, color o textura inusual en el flujo, ya que puede ser un indicador de una enfermedad. 
Estos son algunos consejos útiles para mantener tu vaginal y flujo saludables: 

  • Usa prendas y ropa interior transpirables.
  • Cámbiate la ropa interior con frecuencia. 
  • Límpiate la vagina desde adelante hacia atrás par evitar contaminación.
  • Plantéate utilizar protegeslips, compresas o ropa interior de menstruación para controlar el flujo
  • Asegúrate siempre de consultar a tu médico si notas algo fuera de lo normal, especialmente si estás embarazada.  

Endometriosis

La endometriosis es un trastorno a menudo doloroso en el cual el tejido similar al tejido que normalmente recubre el interior del útero —el endometrio— crece fuera del útero. La endometriosis afecta más comúnmente a los ovarios, las trompas de Falopio y el tejido que recubre la pelvis. En raras ocasiones, el tejido endometrial se puede diseminar más allá de los órganos pélvicos.

Esta patología evoluciona de forma imprevisible. En algunos casos, la paciente presenta tejidos fuera del útero que no evolucionan, mientras que en otras, pueden desarrollarse de forma más extensa.

Se caracteriza por ser una enfermedad inflamatoria, por lo que puede ocasionar adherencias entre órganos.

Además, esta afección puede presentar diferentes grados:

  • Mínima o de estadio I: se produce cuando existen implantes aislados y sin adherencias.
  •  Leve o de estadio II: existen implantes superficiales adheridos o diseminados sobre la superficie del peritoneo y los ovarios.
  •  Moderada o de estadio III: se presentan implantes múltiples que se caracterizan por ser superficiales o invasivos. Existen adherencias alrededor de las trompas de falopio o del ovario.
  •  Severa o de estadio IV: en este grado de la enfermedad, los implantes son múltiples y profundos, además de producirse quistes grandes y adherencias con las membranas de gran extensión.

Síntomas
El síntoma principal de la endometriosis es el dolor pélvico, a menudo asociado con los períodos menstruales. Aunque muchas tienen cólicos durante sus períodos menstruales, las mujeres con endometriosis suelen describir un dolor menstrual que es mucho peor de lo habitual. El dolor también puede aumentar con el tiempo.

Los signos y síntomas comunes de la endometriosis incluyen los siguientes:

  • Períodos dolorosos (dismenorrea). El dolor pélvico y los cólicos pueden comenzar antes y continuar durante varios días del período menstrual. También puedes tener dolor en la parte baja de la espalda y en el abdomen.
  • Dolor al tener relaciones sexuales. El dolor durante las relaciones sexuales o después de estas es común con la endometriosis.
  • Dolor al defecar o al orinar. Es más probable que tengas estos síntomas durante un período menstrual.
  • Sangrado excesivo. Puedes tener períodos menstruales abundantes esporádicos o sangrado entre períodos (sangrado intermenstrual).
  • Esterilidad. Algunas veces, la endometriosis se diagnostica primero en aquellas personas que buscan tratamiento para la infertilidad.
  • Otros signos y síntomas. Puedes presentar fatiga, diarrea, estreñimiento, hinchazón o náuseas, especialmente durante los períodos menstruales.

La intensidad del dolor no es necesariamente un indicador confiable de la extensión de la afección. Podrías tener endometriosis leve con dolor intenso o podrías tener endometriosis avanzada con poco o ningún dolor.

La endometriosis a veces se confunde con otras afecciones que pueden causar dolor pélvico, como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o los quistes ováricos. Puede confundirse con el síndrome del intestino irritable (SII), una afección que causa episodios de diarrea, estreñimiento y calambres abdominales. El SII puede acompañar a la endometriosis, lo que puede complicar el diagnóstico.

Causas
Aunque la causa exacta de la endometriosis no es clara, las posibles explicaciones incluyen las siguientes:

  • Menstruación retrógrada. En la menstruación retrógrada, la sangre menstrual que contiene células endometriales regresa a través de las trompas de Falopio hacia la cavidad pélvica en lugar de salir del cuerpo. Estas células endometriales se adhieren a las paredes pélvicas y a las superficies de los órganos pélvicos, donde crecen y continúan engrosando y sangrando a lo largo de cada ciclo menstrual.
  • Transformación de células peritoneales. En lo que se conoce como la «teoría de inducción», los expertos postulan que las hormonas o los factores inmunitarios promueven la transformación de las células peritoneales —las células que recubren el lado interno del abdomen— en células similares a las del endometrio.
  • Transformación de células embrionarias. Hormonas tales como el estrógeno pueden transformar las células embrionarias —células en las primeras etapas de desarrollo— en implantes celulares similares a los del endometrio durante la pubertad.
  • Implantación de cicatrices quirúrgicas. Después de una cirugía, como una histerectomía o una cesárea, las células endometriales pueden adherirse a una incisión quirúrgica.
  • Transporte de células endometriales. Los vasos sanguíneos o el sistema de líquido intersticial (linfático) pueden transportar células endometriales a otras partes del cuerpo.
  • Trastorno del sistema inmunitario. Un problema con el sistema inmunitario puede hacer que el cuerpo sea incapaz de reconocer y destruir el tejido endometrial que está creciendo fuera del útero.

¿Quiénes corren riesgo de tener endometriosis?
Tener un útero significa que puedes tener endometriosis, aunque se diagnostica con mayor frecuencia entre los 30 y los 49 años. Las posibilidades de tener esta enfermedad son mayores en los siguientes casos:

  • Si nunca tuviste hijos.
  • Tienes periodos menstruales que duran más de 7 días.
  • Tienes ciclos menstruales más cortos (tener el periodo cada 27 días o menos).
  • Alguien en la familia tiene endometriosis.
  • Tienes un problema de salud que no permite que la sangre salga del útero cuando tienes el periodo.

Vaginosis.

Un olor vaginal desagradable, un flujo acuoso grisáceo, la sensación de ardor al orinar y comezón alrededor de la vagina son signos de vaginosis bacteriana. Este trastorno también puede producirse sin síntomas obvios. No es grave, pero requiere tratamiento.

La vaginosis es provocada por un desequilibrio de las bacterias (buenas) y (malas) presentes de forma natural en la vagina. Las duchas vaginales, el uso de productos perfumados dentro o alrededor de la vagina y tener una nueva pareja sexual pueden aumentar el riesgo de desarrollar vaginosis bacteriana. Esta afección no está clasificada como una infección de transmision sexual (ITS), pero si aumenta la probabilidad de contraer una.

A veces, la vaginosis desaparece tras unos días sin ningún tratamiento. Si los síntomas no desaparecen, es mejor que agendes una cita y hables con tu médico de confianza.

En nuestra clínica tenemos especialistas listos para atender este tipo de casos y darte la mejor solución. ¡Solo agenda tu cita!