Test de Compatibilidad Genética.

El Test de Compatibilidad Genética permite detectar si una persona es portadora de mutaciones genéticas recesivas en el mismo gen.

Casi todos somos, sin saberlo, portadores de varias mutaciones. En las enfermedades recesivas, las mutaciones pueden pasar desapercibidas durante generaciones hasta que dos portadores tienen un hijo afecto. Actualmente, es posible analizar el riesgo de transmitir algunas de las mutaciones que causan este tipo de patologías gracias al test de compatibilidad genética.

El test de compatibilidad genética analiza a partir de una muestra sanguínea las mutaciones recesivas que presentan una pareja o los donantes de gametos (óvulos y espermatozoides). Una vez se obtienen los resultados y se comparan entre ellos, se calcula el riesgo que existe de que la descendencia tenga alguna de las enfermedades analizadas. Hoy en día es posible estudiar más de 300 enfermedades gracias a esta técnica.

El Matching Genético analiza cientos de enfermedades genéticas, donde podemos destacar:

  • Fibrosis Quística
  • Atrofia Muscular Espinal
  • Sordera Autosómica Recesiva Tipo 1A
  • Alfa Talasemia
  • Beta Talasemia
  • Fiebre Familiar Mediterránea
  • Déficit de Fenilalanina Hidroxilasa
  • Enfermedad de Pompe
  • Síndrome de Alport
  • Déficit de Glucosa 6 Fostato Deshidrogenasa
  • Síndrome de Smith-Lemli-Opitz
  • Enfermedad de Tay Sachs
  • Enfermedad de Stargardt
  • Amaurosis Congénita de Leber
  • Síndrome de Usher
  • Síndrome de Harboyan

¿Qué pasa si se detecta un riesgo elevado de transmitir una enfermedad?
El test de compatibilidad genética nos proporciona información para prevenir la transmisión de las enfermedades recesivas, pero no nos permite curarlas. En el caso de que se detecte que existe un riesgo alto de que los futuros hijos presenten una enfermedad de este tipo, disponemos de varias alternativas.

En el caso de que se trate de una pareja que va a utilizar sus propios gametos, es posible conseguir tener un hijo sano mediante las siguientes estrategias:

  • Realizar un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) con diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para evitar transferir embriones con las dos mutaciones.
  • Recurrir a la donación de uno de los dos gametos.
  • Optar por la adopción.

La situación más fácil es si se trata de gametos donados, ya que será suficiente con cambiar el donante asignado para evitar la aparición de estas enfermedades.

¿Crees que es útil el test de compatibilidad genética? ¡Déjanos tu opinión en un comentario!

Inseminacion Artificial.

Uno de los métodos reproductivos más practicado es la inseminación artificial, que consiste en introducir espermatozoides procedentes de una muestra de semen en el útero.

La inseminación artificial es un procedimiento de reproducción asistida que consiste en la colocación de semen previamente preparado en un laboratorio en el interior del útero de la mujer. De esta forma, se consigue aumentar las probabilidades de que el óvulo quede fecundado por el espermatozoide y, por tanto, que el embarazo ocurra. El semen utilizado puede provenir tanto del hombre de la pareja como de un donante.

Es un método cada vez más utilizado, el día de la ovulación se colocan dentro del útero mediante una fina cánula que se introduce a través del cuello del útero y se inyectan, sin molestia alguna para la mujer. Se trata de un proceso seguro, sencillo e indoloro que no requiere ingreso ni reposo, similar a una revisión ginecológica.

Procedencia del semen
Algunas parejas pueden contar con problemas para concebir y optar por la inseminación artificial para asegurar sus posibilidades para tener un hijo. Estos problemas pueden proceder del hombre (bajo nivel de concentración o movilidad de los espermatozoides) o de la mujer (problemas de ovulación, alteración a nivel del cuello uterino, etcétera).

Cuando el semen procede de la pareja de la mujer que se somete a la inseminación, este dona su semen para que desde un laboratorio se seleccionen aquellos espermatozoides con una mejor movilidad para aumentar las posibilidades de que lleguen al óvulo. Una vez seleccionados, se procede a la inseminación en la mujer mediante un espéculo.

En otras ocasiones, sin embargo, el semen que una mujer elige para la inseminación puede pertenecer a un donante anónimo, ya sea por motivos de mala calidad o inexistencia de espermatozoides en el semen de su pareja o porque decida tener un hijo sin pareja.

En cualquiera de los casos, el proceso de inseminación se realiza de manera similar.

¿Qué es la Inseminación Artificial Conyugal?
La Inseminación Artificial Conyugal es una técnica mediante la cual se introducen en el útero espermatozoides de la pareja seleccionados de una muestra de semen especialmente preparada. Se utilizan los espermatozoides de mayor calidad y movilidad para que puedan llegar a fecundar el óvulo.

¿Cuándo se recomienda?
En casos de esterilidad masculina: Por causas anatómicas (incapacidad para depositar el semen en la vagina), psicológicas (impotencia, por ejemplo) o si existe oligoastenoteratozoospermia leve (la concentración, la movilidad y la morfología de los espermatozoides es más baja de la necesaria para conseguir un embarazo de forma natural).
En casos de esterilidad femenina: Ante alteraciones anatómicas y funcionales del cuello del útero (factor cervical), endometriosis (crecimiento de tejido endometrial fuera del útero) o disfunciones ovulatorias.
Esterilidad de origen desconocido.
Esterilidad inmunológica: Por la acción de anticuerpos antiespermáticos.

¿Qué es la Inseminación con donante de semen?
En la Inseminación Artificial con semen de donante (IAD) se introducen en el útero espermatozoides procedentes del banco de semen de nuestro centro. La calidad y la cantidad de los espermatozoides son óptimas, ya que proceden de hombres jóvenes y sanos. En la selección de las muestras buscamos donantes con características físicas similares a las de la receptora o su pareja y con idéntico o compatible grupo sanguíneo.

¿Cuándo se recomienda?
La IAD es recomendable cuando el hombre tiene alguna enfermedad hereditaria, sus testículos no producen espermatozoides (fallo testicular) o bien si existe oligoastenoteratozoospermia severa (la concentración, movilidad o morfología de los espermatozoides del hombre son mucho más bajos que lo necesario para conseguir un embarazo de forma natural). También en los casos de mujeres sin pareja masculina.

Tipos
Dependiendo de dónde se produce la inseminación de los espermatozoides en el útero de la mujer, se puede hablar de diferentes tipos de inseminación:

  • Inseminación artificial intratubárica.
  • Inseminación artificial intracervical.
  • Inseminación artificial intravaginal.
  • Inseminación artificial intrafolicular.
  • Inseminación artificial intrauterina.

De todas estas, la que suele dar mejores resultados es la inseminación artificial intrauterina. El resto, solo suele utilizarse en el caso de que esta no funcione.

Requisitos
Antes de proceder a la inseminación se realizan una serie de análisis y pruebas para determinar si hay posibilidad de llevarla a cabo. En primer lugar, se hace una prueba  para detectar enfermedades tales como la hepatitis C, el sida, la rubeola, la sífilis o la toxoplasmosis. Esto se hace para evitar contagios tanto en la pareja como en el futuro bebé.

También es necesario comprobar la permeabilidad tubárica de la mujer para conocer si sus trompas de Falopio son funcionales. En cuanto al hombre, hay que realizar un análisis para determinar su REM o Recuento de Espermatozoides Móviles, cuya cifra tiene que superar los 3 millones.

La edad es otro factor que se ha de tener en cuenta, ya que las mujeres mayores de 36 años tienen menos posibilidades de fecundar que aquellas más jóvenes.

Las probabilidades de éxito varían dependiendo del número de ciclos al que se somete la mujer pero también a la procedencia del semen. En un único ciclo, la tasa de embarazo para mujeres menores de 35 años se sitúa entre el 13% y el 25% si el semen proviene de la pareja; en el caso de un donante esta cifra sube entre un 18% y un 29% de éxito.

Al aumentar el número de ciclos, estas probabilidades aumentan significativamente: tras 4 ciclos de inseminación, la tasa de embarazo para la inseminación procedente del semen de la pareja se sitúa entre un 50% y un 60%, mientras que para la inseminación procedente de un donante se sitúa entre un 60% y 70%.

VPH en el embarazo.

El virus del papiloma humano (VPH) genital es la enfermedad de transmisión sexual más común en los Estados Unidos. Hasta un 75 por ciento de las mujeres y hombres activos sexualmente serán infectados por el VPH en algún momento de sus vidas, pero la mayoría de ellos nunca se enterarán de haberlo contraído, ya que el virus a menudo no causa síntomas obvios y la infección se cura por sí sola.

La infección por Virus del Papiloma Humano (VPH) es más común durante el embarazo debido a la disminución de las defensas que ocurre en todas las mujeres gestantes; sin embargo la mayoría de mujeres embarazadas no presentarán ningún problema para tener hijos.

Es improbable que el VPH cause problemas durante el embarazo, aunque existe un riesgo sumamente bajo de que una madre pueda contagiar a la criatura con el virus.

«El bebé puede tragar durante el parto algunas células vaginales que contengan el VPH y, en muy raras ocasiones, el virus puede afectar las cuerdas vocales de la criatura”

¿Cómo se trata o controla el VPH durante el embarazo?

No hay medicamentos para eliminar el virus. Si tienes verrugas, tu médico podría optar por no tratarlas durante el embarazo porque suelen mejorar por sí solas o incluso desaparecer por completo después del nacimiento del bebé.

Hay, sin embargo, varios tipos de tratamientos que se pueden usar para extirpar sin riesgos las verrugas durante el embarazo.

Si tu médico decide que es necesario remover las verrugas, podría quemarlas con un ácido especial, congelarlas con nitrógeno líquido o extraerlas con láser, cauterización eléctrica o quirúrgicamente.

Hay dos productos que tú misma te puedes aplicar y que se venden bajo prescripción médica para eliminar las verrugas genitales, pero no suelen ser recomendables durante el embarazo. ¡Y nunca trates de eliminar las verrugas genitales con productos para eliminar verrugas comunes!

Si tu prueba de Papanicolaou resultó ser anormal, tu médico podría examinar tu cuello del útero y vagina con un microscopio especial durante un procedimiento conocido como colposcopía. (La colposcopía no es más incómoda que una prueba de Papanicolaou, pero se tarda más). Tu médico podría sacar muestras de tejido si nota cualquier alteración sospechosa, y esto sí podría causar un poco de dolor y sangrado.

Si no hay ninguna señal de cáncer invasivo, lo más probable es que tu médico decida esperar hasta después del nacimiento del bebé para tratar cualquier anormalidad. (Dependiendo de la situación, es posible que se tenga que repetir la colposcopía durante el embarazo).

Tu médico solicitará otra colposcopía al cabo de seis a ochos semanas después del parto para verificar si el problema persiste. En muchos casos, las anomalías desaparecen por sí solas después del nacimiento del bebé, y no hay que hacer nada más.

¿Existe alguna complicación que pueda tener el bebé al momento del parto?

El caso más grave de VPH en recién nacidos es la denominada papilomatosis respiratoria, que se produce cuando el bebé al nacer se contagia en la garganta y desarrolla verrugas en la zona. Es muy poco frecuente, pero en el caso de darse, puede requerir cirugía para evitar que se taponen las vías respiratorias. También la presencia del VPH en el canal del parto (cuello uterino, vagina y genitales externos) podría generar una infección laríngea (condilomatosis laríngea) en el recién nacido que, aun cuando severa, es bastante rara.

Consejos para las mujeres que tienen VPH y quieren convertirse en madre. 

Las mujeres que busquen el embarazo y tengan antecedentes de VPH deben consultar con su ginecólogo para que realice un estudio de las células de la zona genital. En el caso de padecer la enfermedad, no se aconseja someterse a ningún tratamiento para evitar que desemboque en un parto prematuro, ya que el riesgo de transmisión de la infección es bajo. Algunas mujeres han recurrido a cesáreas si la presencia de verrugas genitales dificulta el parto.

¡Cuídate del virus citomegalovirus!

El citomegalovirus es un virus frecuente que puede infectar a casi cualquier persona. Una vez que te infectas, el cuerpo retiene el virus de por vida. La mayoría de las personas no sabe que tiene el citomegalovirus porque es muy raro que cause problemas en personas sanas.

Pero si estás embarazada, el citomegalovirus es motivo de preocupación. Si una mujer tiene una infección por citomegalovirus durante el embarazo, puede transmitirle el virus al bebé, que entonces podría presentar signos y síntomas.

Su incidencia está entre el uno y el cuatro por ciento de las gestantes no inmunizadas. Si la madre enferma, el 40% de los fetos se infecta y un 10% presentará síntomas al nacimiento.

De ahí la importancia de que el estudio del CMV se incluya en los controles del embarazo para detectar su presencia.

¿Qué riesgos tiene para el bebé?

Los peligros para el feto son mucho más importantes que para un adulto: puede afectar a su desarrollo general, sobre todo al cerebro.

Los síntomas más frecuentes derivados de esta infección son:

  • Retraso del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer.
  • Parto prematuro.
  • Afectación reticuloendotelial. Es muy común y se presenta como exantema petequial (erupción y manchas rojizas) o ictericia.
  • Deterioro del sistema nervioso central. Daña al cerebro en formación, pudiendo provocar desde muerte neuronal a malformaciones. De hecho, este virus es el principal causante de microcefalias (tamaño pequeño de la cabeza).

El CMV se propaga con los fluidos corporales, como la saliva y la orina.

La infección fetal se produce tras el primer contacto de la madre con el virus, sobre todo durante el primer trimestre de gestación. Raramente ocurre si la futura mamá ya está inmunizada (por haberla padecido), aunque es posible.

Se conoce como «la enfermedad del hermano mayor», ya que suelen ser los hijos pequeños quienes la traen a casa tras ser contagiados por otros niños. Por eso, las embarazadas que no estén inmunizadas deben tener especial cuidado y lavarse las manos antes y después de los cambios de pañal, y durante las infecciones catarrales.

Además, también puede transmitirse con los besos y las relaciones sexuales.

Una vez que el virus entra en el organismo, queda allí para toda la vida y puede volver a reactivarse.

Tratamiento

No hay programas universales para detectar la infección en los recién nacidos ni en el embarazo. De ahí la importancia de establecer programas de detección universal de la presencia de anticuerpos contra el CMV entre las embarazadas.

Porque, aunque un bebé que tiene la infección puede parecer sano, los problemas de salud o discapacidades pueden presentarse dos años o más después del nacimiento, o incluso no aparecer nunca.

Sin embargo, si se descubre la enfermedad a tiempo, la embarazada puede ser tratada con Inmunoglobulinas. Y el bebé, durante sus primeras semanas de vida, con antirretrovirales, que disminuyen la carga vírica y mejoran el pronóstico de la enfermedad.

Los estudios han demostrado que el tratamiento es beneficioso incluso para los recién nacidos que no presentan síntomas de la infección: reducen las complicaciones que pueden aparecer más adelante, mejorando sobre todo los problemas auditivos.

Así que como conclusión tenemos que quedarnos con la idea de que se trata de un virus muy peligroso para el bebé cuando la madre lo porta estando embarazada.

Como la CMV no suele presentar síntomas en los adultos, es necesario que la prueba de anticuerpos se incluya dentro de los análisis rutinarios a las embarazadas, ya que un tratamiento a tiempo puede reducir sus efectos graves.

Y es importante que los médicos expliquen las consecuencias del virus a las embarazadas y las medidas básicas para minimizar los riesgos de contagiar a sus bebés.

¿Qué es el cerclaje cervical?

Un cerclaje cervical es un procedimiento terapéutico que consiste en estrechar el cuello uterino con un hilo metálico o de nylon. Se usa en casos en los que existe un riesgo de aborto debido a que el cuello uterino se encuentra ligeramente distendido, lo que facilita el paso del feto al exterior. Esto es lo que se conoce como incompetencia o insuficiencia cervical.

Es un método que aparece en la década de los 60 y desde entonces se ha practicado en un gran número de mujeres con un muy elevado porcentaje de éxito, evitando así numerosos abortos o partos prematuros.

¿Por qué se realiza?
Antes del embarazo, el cuello del útero está cerrado, largo y firme. Durante el embarazo, el cuello del útero se ablanda, disminuye en longitud (borramiento) y se abre (dilata) al prepararse para el parto. Sin embargo, si tienes un cuello uterino deficiente o corto, este puede comenzar a abrirse demasiado pronto. En consecuencia, puedes sufrir un aborto espontáneo o tener un parto prematuro.

Tu profesional de salud puede recomendarte que te realices un cerclaje cervical durante el embarazo para prevenir un parto prematuro si presentas lo siguiente:

Antecedentes de pérdidas de embarazos en el segundo trimestre relacionadas con la dilatación cervical sin dolor y sin trabajo de parto o desprendimiento de la placenta (cerclaje cervical indicado por historia clínica)
Un cerclaje anterior debido a dilatación cervical sin dolor en el segundo trimestre
Dilatación indolora del cuello del útero diagnosticada en el segundo trimestre
Una longitud corta del cuello uterino (menos de 25 milímetros), detectada antes de las 24 semanas de gestación, en un embarazo único.

Procedimiento
Para establecer la necesidad de llevar a cabo un cerclaje cervical se puede realizar una serie de pruebas para determinar si la apertura del cérvix es problemática o no. Uno de estos métodos es la introducción de tallos de Hegar por el cérvix, que en el caso de mostrar facilidad para pasar por éste es indicador de la necesidad de cerclaje. Otros métodos son la resonancia magnética nuclear o una ecografía transvaginal.

Hay tres formas de llevar a cabo un cerclaje cervical:

Cerclaje McDonald
Es el más común y se realiza mediante una sutura en forma de cadena que permite tener el cuello uterino cerrado. Surge en la década de los 50.

Cerclaje Shirodkar
En este tipo, las suturas pasan a través del cuello del útero y no permanecen expuestas, lo que reduce el riesgo de infección. Aunque se considera que es una técnica más complicada que la McDonald, al tener que suturar a través del cuello uterino y no alrededor, se considera que tiene un menor riesgo de infección. Surge poco después del método McDonald.

Cerclaje abdominal
Es el menos frecuente, porque supone suturar dentro del abdomen y sus resultados son permanentes, además de un gran riesgo de causar hemorragias y supone un nacimiento por cesárea.

Indicaciones
Además, existen diferentes tipos de cerclaje dependiendo del historial clínico de la mujer:

Cerclaje profiláctico o electivo
Está indicado a aquellas mujeres con un historial de abortos o partos prematuros. Se realiza entre las semanas 13 y 16 del embarazo. Presenta una efectividad entre el 80 y 90 por ciento.

Cerclaje terapéutico o secundario
Se practica a aquellas mujeres que presentan otro tipo de historial clínico con operaciones que elevan el riesgo de incompetencia cervical. En este caso se realiza alrededor de la semana 20, siempre que se detecte un cérvix menor de 25 milímetros.

Cerclaje de emergencia
Se realiza a aquellas mujeres que presentan las membranas amnióticas del feto de forma visible a través del cérvix. Presenta una efectividad entre el 40 y el 60 por ciento.

Después de un cerclaje cervical
El cerclaje es una operación que se lleva a cabo bajo anestesia general y que dura unas pocas horas. Tras la operación, la embarazada debe guardar reposo durante unos días o semanas, evitando esfuerzos o las relaciones sexuales, y tiene que acudir de manera regular al ginecólogo para el control de la sutura. Las suturas se retiran alrededor del noveno mes de gestación.

Entre el 70% y 90% de las mujeres que se someten a un cerclaje cervical puede dar a luz sin ningún tipo de problema.

Ligadura de las trompas de falopio

La ligadura de trompas es un procedimiento quirúrgico que cierra o bloquea de forma permanente las trompas de Falopio. Cada mes, un óvulo deja uno de tus ovarios (esto se llama ovulación). El óvulo se traslada por una de las trompas de Falopioesperma para fertilizarlo. El embarazo se produce cuando un espermatozoide se encuentra con un óvulo, y el óvulo fertilizado se implanta en el útero.

Cuando las trompas de Falopio están bloqueadas después de una ligadura de trompas, el esperma no puede llegar al óvulo y provocar el embarazo. La ligadura de trompas “esterilización”, “esterilización femenina” o “esterilización tubárica”. Existen diferentes tipos de procedimientos de esterilización. Después de la ligadura de trompas, sigues teniendo el periodo menstrual, pero no puedes quedar embarazada.

La ligadura de trompas se puede recomendar para mujeres adultas que sepan con seguridad que no desean quedar en embarazo en el futuro. Entre los beneficios del método se incluye el hecho de ser una forma segura de protegerse contra un embarazo y la disminución del riesgo de cáncer de ovario.

Es posible que las mujeres que se encuentran entre los 40 y 50 años o que tienen antecedentes familiares de cáncer de ovario quieran realizarse una extirpación completa de las trompas con el fin de disminuir su riesgo de desarrollar posteriormente cáncer de ovario.

Sin embargo, algunas mujeres que deciden hacerse una ligadura de trompas, posteriormente se arrepienten de haberlo hecho. Cuanto más joven sea la mujer, mayores serán las probabilidades de que se arrepienta de haberse hecho ligar las trompas a medida que vaya envejeciendo.

La ligadura de trompas se considera una forma de planificación familiar permanente y NO se recomienda como método a corto plazo o reversible. Sin embargo, algunas veces, una cirugía mayor puede restablecer la capacidad para tener un bebé. Esto se denomina recanalización. Más de la mitad de las mujeres que se someten a una recanalización de trompas puede volver a quedar en embarazo. Una alternativa a la cirugía de recanalización es hacerse una fecundación in vitro (FIV).

Un procedimiento histeroscópico de oclusión de las trompas es muy difícil de revertir. En este caso, la mejor opción sería una FIV.

La esterilización no protege contra las enfermedades de transmisión sexual. Usa un condón para ayudar a evitar las enfermedades de transmisión sexual.

La ligadura de trompas es muy segura, y muy pocas mujeres tienen complicaciones. Sin embargo, como en todo procedimiento médico, existen posibles riesgos.

¿Se puede revertir la esterilización?

El objetivo de la esterilización es que sea permanente, por lo que, en general, no se puede revertir.

En ocasiones, es posible revertir un procedimiento de ligadura de trompas fertilización in vitro (FIV) para quedar embarazada después de una esterilización, pero no hay garantías: aun así es posible que no quedes embarazada. Revertir una esterilización implica una cirugía complicada que puede ser muy costosa.

Que dé resultado o no depende de factores como el momento en que se realizó el procedimiento, cómo cicatrizó y el tipo de esterilización al que te sometiste.

Antes de decidirte por una ligadura de trompas, piensa en cualquier cambio de vida que pueda afectarte en el futuro, como un divorcio, una nueva pareja o la muerte de un hijo.

No necesitas el permiso de nadie para someterte a una esterilización, pero es aconsejable que hables sobre esta decisión con tu pareja (o con quien pueda apoyarte y aconsejarte al respecto). Si te preocupa cómo revertirla, es posible que no sea la mejor opción para ti.

Existen otras maneras que no son permanentes y son muy eficaces para evitar embarazos. El DIU (dispositivo intrauterino) implante funcionan casi tan bien como la esterilización para evitar embarazos. Duran mucho tiempo, pero se pueden quitar con facilidad, y recuperas la fertilidad rápidamente.

¿Cuáles son los riesgos de la esterilización?

Los problemas graves después de una esterilización son poco frecuentes. De todas formas, llama a tu médico de inmediato si tienes lo siguiente:

  • Tienes una erupción, hinchazón o dificultad para respirar.
  • Tienes fiebre.
  • Tienes un dolor intenso y continuo en el abdomen.
  • Tienes olor o flujo vaginal inusual.
  • Tienes desmayos.
  • Tienes sangrado o pus donde se realizó la incisión (el corte).

    Existe la posibilidad de que las trompas de Falopio se vuelvan a conectar o se desbloqueen después de la esterilización, pero esto es muy poco frecuente. Si quedas embarazada después de la esterilización, el embarazo se puede desarrollar en la trompa de Falopio, lo cual se denomina embarazo ectópico y es muy peligroso.

Si tienes alguna otra duda acerca de la ligadura de las trompas de falopio escribela en los comentarios y con gusto las responderemos.

Diabetes gestacional.

Sabemos que en el embarazo debemos tener cuidados extra, sobretodo por cuidar la salud de ese bebé que viene en camino. ¿Conoces las complicaciones o los síntomas de la diabetes gestacional? Si eres una mami que ya paso por esto puedes compartir con nosotros y otras futuras madres como fue tu proceso de diabetes gestacional, déjanos tus comentarios al final de este articulo.

La diabetes gestacional se manifiesta durante el embarazo (gestación). La diabetes gestacional causa un alto nivel de azúcar en sangre que puede afectar tu embarazo y la salud de tu bebé. A la mayoría de las mujeres se les hace un examen de detección para la diabetes en el segundo trimestre del embarazo. Las mujeres que tienen mayor riesgo pueden ser examinadas antes.

No sabemos qué causa la diabetes gestacional, pero tenemos ciertas pistas. La placenta sostiene al bebé mientras crece. Las hormonas de la placenta contribuyen al desarrollo del bebé. Pero estas hormonas también bloquean la acción de la insulina en el cuerpo de la madre. Este problema se llama resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina dificulta que el cuerpo de la madre utilice la insulina. Es posible que necesite una cantidad de insulina hasta tres veces más alta.

La diabetes gestacional se inicia cuando el cuerpo no puede producir ni utilizar toda la insulina que necesita para el embarazo. Sin suficiente insulina, la glucosa no puede salir de la sangre y convertirse en energía. El nivel de glucosa sube porque se acumula en la sangre. Esto se llama hiperglucemia.

Formas en que la diabetes gestacional puede afectar a tu bebé

La diabetes gestacional afecta a la madre a finales del embarazo, después de que se ha formado el cuerpo del bebé, y mientras el bebé todavía está creciendo. Debido a esto, la diabetes gestacional no causa el tipo de defectos de nacimiento que a veces se presentan en bebés cuyas madres tenían diabetes antes del embarazo.

Sin embargo, la diabetes gestacional no tratada o mal controlada puede hacerle daño a su bebé. Cuando usted tiene diabetes gestacional, el páncreas funciona horas adicionales para producir insulina, pero la insulina no baja el nivel de glucosa de la sangre. Aunque la insulina no cruza la placenta, la glucosa y otros nutrientes sí lo hacen. La glucosa adicional en la sangre atraviesa la placenta, lo que hace que el bebé tenga un alto nivel de glucosa.Esto hace que el páncreas del bebé produzca más insulina para eliminar la glucosa en la sangre. Ya que, el bebé está recibiendo más energía de la que necesita para crecer y desarrollarse. La energía adicional se almacena como grasa.

Esto puede producir macrosomía o un bebé «gordo». Los bebés con macrosomía enfrentan problemas propios de salud, entre ellos daño en los hombros durante el parto. Debido a la insulina adicional producida por el páncreas del bebé, los recién nacidos pueden tener un nivel de glucosa muy bajo al nacer y también corren mayor riesgo de tener problemas respiratorios. Los bebés con exceso de insulina corren mayor riesgo de ser obesos durante su niñez y tener diabetes de tipo 2 de adultos.

La diabetes gestacional también puede aumentar el riesgo de que la madre tenga lo siguiente:

Presión arterial alta y preeclampsia. La diabetes gestacional aumenta el riesgo de tener presión arterial alta y preeclampsia, una complicación grave del embarazo que provoca presión arterial alta y otros síntomas que pueden poner el riesgo tanto la vida de la madre como la del bebé.
Diabetes en el futuro. Si tienes diabetes gestacional, tienes mayor probabilidad de que vuelvas a padecerla en un futuro embarazo. También es más probable que tengas diabetes tipo 2 a medida que envejeces. Sin embargo, si eliges opciones de vida saludables, como comer alimentos sanos y hacer ejercicio, puedes contribuir a reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en el futuro.
Prevención

No hay garantías cuando se trata de prevenir la diabetes gestacional, pero cuantos más hábitos saludables adoptes antes del embarazo, mejor. Si tuviste diabetes gestacional, estas opciones saludables pueden reducir el riesgo de padecerla en futuros embarazos o de tener diabetes tipo 2 más adelante.

Consume alimentos saludables. Elige alimentos ricos en fibra, con bajo contenido graso y pocas calorías. Céntrate en las frutas, los vegetales y los cereales integrales. Intenta consumir alimentos variados para alcanzar tus metas sin resignar el sabor ni la nutrición. Presta atención a los tamaños de las porciones.
Mantente activa. Hacer ejercicio antes del embarazo y durante este puede ayudarte a evitar que contraigas diabetes gestacional. Apunta a realizar, por lo menos, treinta minutos de actividad moderada la mayoría de los días de la semana. Haz una caminata a paso ligero todos los días. Anda en bicicleta. Nada algunos largos en la piscina. Si no puedes hacer treinta minutos de ejercicio seguidos por día, varias sesiones más cortas pueden ser igual de beneficiosas. Estaciona en un lugar más alejado cuando hagas mandados. Baja del autobús una parada antes de llegar a destino. Cada paso que des aumenta tus posibilidades de mantenerte saludable.
Baja los kilos de más que tienes antes del embarazo. Los médicos no recomiendan adelgazar durante el embarazo. Sin embargo, si estás planificando un embarazo, bajar el peso adicional que tienes antes de quedar embarazada puede ayudarte a tener un embarazo más saludable.

Concéntrate en hacer cambios permanentes a tus hábitos alimentarios. Motívate recordando los beneficios a largo plazo de bajar de peso, como tener un corazón más saludable, más energía y mayor autoestima.

Cistitis.

Una enfermedad más común de lo que las mujeres piensan y se debe a una inflamación de la vejiga. ¿Alguna vez haz tenido esta dolorosa y molesta infección?

La cistitis es una inflamación de la mucosa de la vejiga que provoca una incomoda necesidad de orinar continuamente y con dolor. Afecta en mayor medida a las mujeres y debe tratarse correctamente para evitar que se repita cíclicamente o incluso que llegue a cronificarse o extenderse al aparato genital y a los riñones, convirtiéndose en un problema grave para la salud.

En la mayoría de los casos está causada por una infección bacteriana contraída a través de la parte inferior de las vías urinarias (la uretra o el pene). En casos menos frecuentes, la cistitis puede aparecer como una reacción a fármacos, radioterapia y otros agentes externos, o como una complicación de otra enfermedad.

Estadísticamente, un tercio de la población de mujeres adultas sufrirán una cistitis al menos una vez en su vida, con una incidencia mayor a medida que avanza la edad, debido a los efectos de la menopausia, en particular la deficiencia de estrógenos y el desplazamiento de los órganos pélvicos. La cistitis también puede afectar a los hombres y niños, aunque es menos común.

Algunos de los signos y síntomas de la cistitis suelen ser:

  • Necesidad imperiosa y constante de orinar.
  • Sensación de ardor al orinar.
  • Orinar frecuentemente en pequeñas cantidades.
  • Sangre en la orina (hematuria).
  • Orina turbia y con olor fuerte.
  • Molestias pélvicas.
  • Sensación de presión en la parte inferior del abdomen.
  • Fiebre baja.

Para los niños pequeños, tener nuevos episodios de orinarse accidentalmente durante el día puede ser un signo de infección urinaria. Mojar la cama a la noche cuando están solos probablemente no esté asociado a una infección urinaria.

Pruebas y exámenes.
En la mayoría de los casos, se recoge una muestra de orina para realizar los siguientes exámenes:

Análisis de orina:

Este examen se hace para buscar glóbulos blancos, glóbulos rojos, bacterias y evaluar ciertos químicos, como nitritos en la orina. La mayoría de las veces, su proveedor de atención médica puede diagnosticar una infección mediante un análisis de orina.

Urocultivo:

Se puede necesitar una muestra de orina limpia. Esta prueba se realiza para identificar la bacteria en la orina y decidir sobre el antibiótico correcto.

Tratamiento de la cistitis:
Como siempre aconsejamos en Clínica Carbone Parada, lo primero que debemos hacer en caso de que notemos alguno de estos síntomas es acudir al médico de cabecera para que confirme o descarte la presencia de la enfermedad. Para ello, además de analizar los signos y los síntomas, así como la historia clínica del paciente, el médico puede prescribir distintas pruebas y análisis, como análisis de orina, cistoscopia o incluso, en determinados casos, pruebas por imagen, como radiografías o ecografías.

El tratamiento general de la cistitis causada por infección bacteriana se realiza con antibióticos. Si no se debiera a una infección, el tratamiento dependerá del origen del problema. En el tratamiento con antibióticos, es posible que los síntomas mejoren significativamente de manera muy rápida. Sin embargo, recuerda realizar el tratamiento completo recetado por tu médico para evitar recaídas o empeoramiento de la enfermedad.

En el caso de infecciones recurrentes, el médico puede recetarte un tratamiento más largo de antibióticos o derivarte al especialista para realizar una evaluación y descartar otras anomalías que puedan estar causando las infecciones.

Prevención de la cistitis.
Los médicos recomiendan seguir algunas pautas de cuidado personal para evitar en lo posible contraer infecciones:

  • Beber mucho agua.
  • Orinar con frecuencia, procurando no contener demasiado las ganas cuando se siente necesidad.
  • Lavarse de adelante hacia atrás después de hacer las deposiciones, para evitar que las bacterias fecales se extiendan a la vagina y la uretra.
  • Procurar ducharse en lugar de bañarse.
  • Vaciar la vejiga lo antes posible después de mantener relaciones sexuales.
  • No utilizar productos cosméticos en la zona genital. Para la higiene íntima, procurar no utilizar jabones fuertes.
  • La cistitis generalmente es una enfermedad molesta y dolorosa pero que remite en pocos días siguiendo un tratamiento adecuado.

    Consulta a tu médico en caso de duda y sigue las pautas indicadas para reducir el riesgo de contraerla.

Ciclo menstrual

Es importante como mujer conocer todo acerca de nuestro ciclo menstrual y en el siguiente articulo hablaremos de todo lo relacionado con el mismo.

El ciclo menstrual o ciclo sexual femenino es el proceso que prepara al útero de la mujer para el embarazo todos los meses, mediante el desarrollo de los gametos femeninos y una serie de cambios fisiológicos. Se considera un ciclo contando desde el primer día de un periodo o menstruación hasta el primer día del periodo siguiente.

La primera menstruación, también conocida como menarquia, es el día en el que se produce el primer sangrado vaginal con origen menstrual en una mujer, y supone la señal de que su cuerpo ya es fértil y está capacitado para que los óvulos sean fecundados para dar lugar a un cigoto que posteriormente se convertirá en el feto. Esta primera hemorragia menstrual de la mujer se produce durante la pubertad, y está considerada como el evento central de este periodo. A partir de la menarquia lo natural sería que se sucedan los ciclos menstruales con regularidad, aunque es habitual que durante los primeros meses o de sangrado haya irregularidades en cuanto a la frecuencia y en cuanto a la cantidad del periodo.

Las fases del ciclo menstrual ocurren cada mes cuando tu sistema reproductor repite un patrón regular de eventos, los cuales todos están controlados por las hormonas. Hay cuatro partes o fases que se repiten. A continuación lo que necesitas saber de cada una de ellas.

Menstruación.
La menstruación o periodo es el sangrado mensual de una mujer. Durante la menstruación, el cuerpo femenino está liberándose de las células de recubrimiento del útero. La sangre menstrual fluye de este a través de una abertura en el cuello uterino, y abandona el cuerpo a través de la vagina. La cantidad de sangre que se pierde está en torno a los 35 ml, pero es normal que vaya de entre 10 hasta 80 ml. Lo más común es que los periodos menstruales duren de tres a cinco días, aunque al igual que el ciclo menstrual completo y el volumen de sangre, también esta cifra puede variar ligeramente dependiendo de cada mujer, y puede oscilar entre dos y siete días.

Fase folicular
Esta fase se trata sobre la preparación de tu cuerpo para el embarazo cada mes. Comienza cuando la hormona del estrógeno le dice al revestimiento del útero que se engrose y desarrolle para prepararse para un óvulo fertilizado. Al mismo tiempo, otra hormona denominada hormona foliculoestimulante (HEF), estimula el crecimiento de los folículos ováricos. Cada folículo contiene un óvulo. Por lo general solo un óvulo estará listo por completo para la fertilización cada mes.

Los niveles de estrógeno aumentan de forma drástica durante los días previos a la ovulación y alcanzan su nivel máximo un día antes de que comience la siguiente fase

Fase de Ovulación
Durante esta fase, el óvulo completa el proceso de maduración y es trasladado desde el ovario en el que estaba alojado hasta el útero, a través de una de las trompas de Falopio. Los niveles hormonales aumentan y ayudan a preparar el recubrimiento del útero para el embarazo; por este motivo la mayor probabilidad de embarazo de una mujer es durante los tres días antes de la ovulación o en el mismo día de la ovulación.

Fase de Post-ovulación
En caso de que la fecundación del óvulo no se haya producido, dicho óvulo acaba involucionando y es expulsado en la próxima menstruación. Tras la postovulación empieza un nuevo ciclo menstrual.

Duración del ciclo menstrual
El ciclo menstrual promedio tiene una duración de 28 días, aunque puede ser algo más corto o algo más largo, llegando a variar de 21 a 45 días, dependiendo de cada persona y de su cuerpo.

El periodo en el que la mujer es más fértil y, por tanto, la probabilidad de que sus óvulos sean fecundados y se quede embarazada, es mayor durante varios días previos a la ovulación, este día, y uno o dos días después. En ciclos normales, estos días fértiles suelen corresponderse con la segunda semana y el comienzo de la tercera.

Cuando con la edad los ciclos menstruales no se suceden y la mujer deja de menstruar tiene lugar la menopausia, su último sangrado. Aunque la edad a la que se produce es diferente en cada mujer, tanto por genética como por factores ambientales, por lo general tiene lugar entre los 45 y los 55 años.

Los trastornos asociados a los ciclos menstruales son comunes. Las mujeres pueden tener distintos problemas, desde dolor (dismenorrea, a menudo acompañada de cólicos fuertes) hasta sangrado abundante o anormal y periodos ausentes (amenorrea).

Uno de los motivos por los que se produce esta ausencia del periodo son ciertos métodos anticonceptivos, aquellos que están basados en hormonas, que pueden afectar hasta al 50 por ciento de los ciclos. También la lactancia materna, sobre todo cuando se da el pecho con frecuencia; es la llamada amenorrea lactacional.

Es habitual que la menstruación afecte a otros sistemas del organismo de la mujer. Por ejemplo, en el caso de aquellas mujeres que padecen alguna enfermedad neurológica, esta puede empeorar durante el ciclo menstrual. También hay estudios que han demostrado que puede interferir en la epilepsia y la función de las hormonas tiroideas.

Embarazo de alto riesgo.

A todas las mujeres les gustaría tener un embarazo normal y sin complicaciones, pero no sucede lo mismo en todos los casos y a veces se da un embarazo de alto riesgo, algo que el profesional médico debe supervisar en todo momento para que el embarazo pueda llegar a término sin ninguna complicación.

Es importante tener en cuenta que en el caso de un embarazo de alto riesgo no quiere decir que vaya a producirse algo sino que por diferentes causas hay más predisposición a que el embarazo no vaya todo lo correcto que se desease. Por eso es tan importante la supervisión médica en todo momento.

Sólo un 10% de los embarazos se consideran de alto riesgo, aunque no hay un acuerdo unánime sobre cuáles deben ser considerados como tal, ya que las causas que provocan un embarazo de alto riesgo son muy variables y pueden ocurrir antes, durante o después de la gestación. El término se refiere a que circunstancias médicas, sociales, ginecológicas u obstétricas puedan poner en riesgo la salud de la madre, del bebé, o de ambos, con una probabilidad superior a la de la población general durante la gestación, el parto o el puerperio.

Causas del embarazo de alto riesgo:

Madre menor de 18 años o mayor de 40 años
Embarazo múltiple
Toxoplasmosis
Que la madre consuma alcohol o fume e incluso que sea adicta a alguna otra droga
Hepatitis
Anemia
Madre con obesidad mórbida
Preeclampsia y eclampsia.

Por supuesto, sin olvidar que hay otras situaciones que pueden favorecer también que la gestación pase a ser de alto riesgo. Nos estamos refiriendo a que la mujer sufra diabetes, hipotiroidismo, una enfermedad de transmisión sexual, problemas de corazón…

Entre los síntomas que pueden alertar de que hay que tomar medidas porque no se está ante un embarazo normal se encuentran hemorragias leves, dolores de estómago, pérdida de líquido por la vagina, contracciones uterinas, mínimo movimiento del feto.

Riesgos
Una vez que conocemos qué es y cuáles son sus causas más frecuentes, tenemos que saber qué complicaciones puede traer consigo un embarazo como el citado. En ese caso, podemos determinar que entre algunas de las más significativas y que merece la pena tener en consideración están el parto prematuro, el aborto, el desprendimiento de la placenta o retraso en el crecimiento uterino, entre otras.

Cuidados y tratamiento para un embarazo de alto riesgo.
Precisamente por los peligros que trae consigo una gestación como esta, se hace necesario que la mujer, ante uno de los síntomas expuestos, acuda a su doctor. Si este le diagnostica un embarazo de alto riesgo, será necesario que siga sus indicaciones, entre las que pueden encontrarse estas, tal y como te dimos a conocer en un artículo anterior:

Debe acudir a todas y cada una de las citas médicas que le concierte para poder realizar un seguimiento exhaustivo del embarazo.
Tiene que dejar de fumar, de beber alcohol y de tomar cualquier otra sustancia tóxica que ingiera.
Imprescindible que siga una dieta sana, completa y equilibrada. Eso pasa porque lleve adelante una alimentación que se sustente en cinco comidas diarias (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena) y que sea rica en frutas y verduras. De la misma manera, debe reducir a la mínima expresión la ingesta de bollería, platos muy especiados y recetas con mucha grasa.
No debe realizar grandes esfuerzos, porque de llevarlos a cabo podría empeorar notablemente su estado de salud.
Tiene que descansar de forma periódica y habitual.
Todo eso sin pasar por alto que, si así lo considera necesario, el médico podría indicar la necesidad de que fuera ingresada para poder realizarle ciertas pruebas o un seguimiento más exhaustivo.